LOS SONIDOS DE LA RESISTENCIA

lunes, 31 de agosto de 2009

MASACRE AWÁ: SANGRE SAGRADA PARA LA CODICIA

Masacre Awá: sangre sagrada para la codicia
[ 08/27/2009] [ ] [ Autor: Tejido de Comunicación ACIN]
12 indígenas Awá fueron asesinados hoy

La acción criminal tenía como objetivo la mujer de un indígena Awá que fue asesinado el 23 de mayo por el Ejército Nacional. Esta mujer era testigo presencial de los hechos: “estamos convencidos de que esta masacre tenía el propósito de eliminar a esta mujer, denunció Oscar en la entrevista que aquí compartimos“.

Por lo menos 180 indígenas Awá, desde el mes de marzo aún permanecen hacinados y con poca asistencia de Acción Social en el predio El Verde del resguardo del Gran Sábalo, por la masacre de 12 indígenas en la comunidad de Tortugaña – Telembí. Hecho que permanece impune.Mientras esto sucede, hoy se conoció una nueva masacre, que llena de dolor y rabia a las comunidades indígenas. El miércoles 26 de agosto, en el Resguardo indígena Gran Rosario del municipio de Tumaco, a eso de las 5:00 de la mañana, hombres encapuchados y con prendas de uso exclusivo de las fuerzas militares ingresaron a la comunidad y dispararon indiscriminadamente contra la casa de una familia Awá.Como resultado de este vil hecho, fueron asesinados 6 adultos: Tulia García Guangua de 35 años, Laurencio García de 38 años, Carmela Guangua de 18, Fabio Taicus de 18 años, Alfredo Guangua de 19 años y Amparo Nastacuas 21 años. Además 6 menores de edad: Keison Ferney de ocho meses de dad, la niña Nancy Jazmín de 5 años, Alexander Rodríguez de 6 años y Jaime Laurencio Garcia de 5 años, Luis García de 13 años y Roberto Guangua de 17 años.En este hecho violento contra el Pueblo Awá, también resultaron heridos Javier García de 20 años, David García de 12 años y Yolanda Bisbicus de 22 años, quiénes están siendo atendidos en varios centros hospitalarios. La acción criminal tenía como objetivo la mujer de un indígena Awá que fue asesinado el 23 de mayo por el Ejército Nacional. Esta mujer era testigo presencial de los hechos: “estamos convencidos de que esta masacre tenía el propósito de eliminar a esta mujer, denunció Oscar en la entrevista que aquí compartimos“.“En estos momentos las comunidades indígenas Awá se declaran en Asamblea Permanente, para reunirse y tomar decisiones frente a la desatención e indiferencia del Gobierno Nacional, mientras van más de doscientos indígenas asesinados” explicó Oscar Ortíz, secretario de la Unidad indígena del Pueblo Awá.Además puntualizó “que en la región están todos los actores armados, todos son iguales, todos son asesinos”. Y agregó que “esto demuestra no sólo para nosotros en Nariño sino en todo el país, que los indígenas somos un estorbo“.El cualquier lugar del mundo y en cualquier época de la historia, un crimen de esta magnitud, clarmente racista y que compromete al Estado y al Gobierno, generaría una reacción nacional y mundial de repudio contra este régimen y contra todos los actores armados que están cometiendo un genocidio en Colombia y un etnocidio contra el Pueblo Awá. Pero acá no pasa nada, porque en Colombia avanza un plan de exterminio que beneficia los intereses de la codicia. Los Awá y los demás pueblos indígenas estorbamos a la muerte que acumula, en defensa de la vida que protege. Mientras nos masacran, el circo que perpetúa al régimen continúa en el congreso de a República, donde a cambio del presupuesto y los bienes del Estado, se reelige el terror y la muerte.Si nos dejan morir, vengan de donde vengan los asesinos, con nosotras y nosotros morirá la vida. Este no es un crimen contra los indígenas. Es un crimen repugnante contra la vida. ustedes dirán o seguirán cayando.
Tejido de Comunicación para la Verdad y la Vida.
Agosto 27 de 2009

viernes, 21 de agosto de 2009

ACIN] Germán Escué: compromiso de futuro para que el terror del ayer no siga siendo presente

La memoria en estos tiempos no es recuerdo sino desafio

Autor: Tejido de Comunicación ACIN

¿Cuando será que la lucha de acá sea la misma de allá desde pueblos diversos y que podamos reconocer la agresión común, sus autores y beneficiarios para oponerles la resistencia común que venga desde abajo y defienda efectivamente los bienes comunes?

Germán Escué, un comunero indígena Nasa del resguardo de Jambaló, fue asesinado por el Ejército Nacional el 1 de febrero de 1988. 21 años más tarde y a raíz de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que condena al Estado Colombiano, este viernes, 21 de Agosto, se celebra una Audiencia Pública que conmemora este hecho y la sentencia. La audiencia se celebrará en la vereda de Vitoyó, del resguardo de Jambaló. Esperamos que nos acompañen de manera solidaria y digna, en representación individual y colectiva quienes compartimos un compromiso con la verdad y la vida. Desafortunadamente este acto solemne no se realiza únicamente para no olvidar y proclamar el ¡Nunca Más! que debería haberse hecho realidad, sino que la vigencia del terror, genocidio y etnocidio hacen que hoy, Germán Escué, siga siendo un símbolo perenne de una lucha que debe fortalecerse contra la impunidad, el genocidio y el etnocidio en curso. Recordaremos que la Constitución colombiana de 1886 definía a los indígenas como “seres incipientes”, por tanto negados como sujetos de derechos. Bajo ese marco constitucional, vejámenes que iban desde la compasión y el sometimiento a misiones protectoras, hasta la cacería impune de indígenas eran aceptadas y aceptables. Señalar a alguien con el peyorativo “indio” era insultar con un apelativo degradante y vergonzoso. Siglos de luchas ejemplares llevaron a que la Constitución Política de 1991 reconociera a los pueblos indígenas, no sólo como sujetos de derechos, sino como pueblos y culturas con arraigo territorial y derecho a la autodeterminación y a la autonomía. Sin embargo hoy, de hecho, parece ser más fácil cazar indígenas con la más absoluta impunidad: Los 67 indígenas asesinados este año, la visita del relator especial de la ONU para pueblos indígenas frente a estos graves hechos, la debilidad de su informe frente al horror contundente de la evidencia y la posición vergonzosa del Gobierno colombiano que alega en ámbitos internacionales proteger a los indígenas mientras nos despoja y destruye por la vía del terror, de las políticas del “libre comercio”, la “seguridad democrática” y la “confianza inversionista”, ilustran la vigencia de la conquista en curso y al servicio de la codicia insaciable.

Al momento de escribir esta nota, mientras se realiza una Asamblea en Huellas Caloto, en la que la comunidad conoce y decide frente a la persecución reciente contra el Gobernador de ese resguardo y la comunidad, investigamos un “falso positivo” contra un alias “Tatuco” señalado y condenado de manera anticipada como “experto en explosivos” de las FARC, quien resulta ser un comunero Misak, residente en Jambaló, que se dedica a reparar celulares. Por lo que sabemos hasta el momento, este es uno de los montajes más burdos y perversos de que tengamos noticia. Todo indica que 21 años después del asesinato de Germán Escué, la cacería de indígenas en Colombia se generaliza.
El golpe en Honduras, que ya no aparece como noticia en los medios comerciales, la guerra en la Amazonía Peruana por la imposición del TLC, el establecimiento de bases militares de los Estados Unidos en Colombia que, según Obama ni son bases, ni se van a establecer en Colombia, el escalamiento del conflicto armado desde Colombia contra Venezuela , Ecuador (y Bolivia), son acciones tácticas de una agenda integral de guerra por el control de bienes comunes y por el control y despojo de los de abajo. Los de arriba, que avanzan en consolidar la vida como un bien de bienes privados para su usufructo y acumulación, ejecutan su agenda independientemente del Gobernante y a través de fronteras, países o regiones del globo. Así lo reconoce la declaración final del CNI en Michoacán, México. El genocidio de acá, es el mismo de allá y por los mismos intereses. ¿Cuando será que la lucha de acá sea la misma de allá desde pueblos diversos y que podamos reconocer la agresión común, sus autores y beneficiarios para oponerles la resistencia común que venga desde abajo y defienda efectivamente los bienes comunes?No es la agenda de los pueblos la que se nos presenta. El Presidente Uribe impone su reelección aunque resulta evidente lo que se reelige como expresión inimaginable de corrupción, totalitarismo, codicia y terror. Nadie sabe en donde anda el “cabecilla intelectual” del bloque Calima de los escuadrones de la muerte, colega y cómplice del Presidente Uribe y exgobernador del Cauca, Juan José Cháux Mosquera, ahora que como él, otros grandes personajes del podrido establecimiento colombiano van a la cárcel con titulares y se escabullen de las condenas con el tiempo sin titulares ni aspavientos. Esta vez va el General Maza Márquez, antes adornado de halagos por su lucha contra el narcotráfico y hoy señalado como cómplice de un magnicidio. Una institucionalidad de élites que se transforma con facilidad en mafiosa y va consolidando un modelo de futuro articulado entre la codicia y el poder totalitario. Modelo que se proclama como el grado más alto de democracia cuando se promueve el “Estado de Opinión”: o, que las opiniones desde el Estado Totalitario, corresponden con la voluntad popular y quienes las cuestionamos, merecemos ser perseguidos, judicializados y destruidos para que se consolide el “bien común”, es decir el beneficio que los comunes le garantizamos a los patrones con nuestra sujeción y sacrificio. Circo, rebusque y terror nos condenan a esta sociedad del futuro que se establece desde Colombia para aplaudir y marchar con banderitas y armas bajo las órdenes de los payasos que dan de comer de rodillas a los codiciosos. “El Dictador” de Chaplin recupera la vigencia que nunca perdió.Así las cosas, la crisis irreparable del capitalismo global, se hunde en una sin salida económica. No importa cuánto nos anuncien que la economía se recupera, las bolsas de valores se siguen reventando, el desempleo sigue creciendo, los monopolios se consolidan tragándose a los otros monopolios que se descalabran y la miseria se extiende y se afianza. Ante esta realidad, el milagro de la obediencia debida se multiplica y desde arriba o desde abajo, se hacen esfuerzos por incorporarnos o adaptarnos ante el poder que se derrumba. También se profundiza el horror y la tiranía en modelos mafiosos o totalitarios que se vienen imponiendo desde los barrios hasta los Gobiernos. Culturas mafiosas e intolerantes que someten a sangre y fuego. A pesar de todo, y frente a esta disyuntiva, hay pueblos y procesos insistiendo en recuperar territorios, consolidar relaciones sociales recíprocas y solidarias, no de competencia ni de sometimiento por la fuerza. Procesos que entendiendo la Madre Tierra como la mayor y más indispensable de las economías, comprometidos con alcanzar la subsistencia y la soberanía alimentaria con dignidad y empeñados en recrear mercados no para la acumulación egoísta sino para el beneficio común, intentan no suicidarse en el proyecto dominante fallido ni caer en la imposición del proyecto totalitario. La memoria en estos tiempos no es el recuerdo del pasado sino el desafío del presente que reclama una conciencia sin fronteras, arraigada en pueblos y territorios que rescate y defienda lo común; la vida, para que el futuro no sea este presente y pasado de terror y abuso. Germán Escué, el futuro al que nos comprometamos hoy, será para que el ayer de muerte y despojo no se siga repitiendo.

NOS TIENEN MIEDO POR QUE NO LES TENEMOS MIEDO

El Camino que Derrumba la Cobardía

Asesinaron más compañeros en el Cauca.Ya son 67 los indìgenas asesinados este año. No hay la menor duda de quiénes son los beneficiarios de este etnocidio en curso: quiènes despojando del territorio a un proceso por vìa del terror avanzan en sus proyectos extractivos, de explotaciòn y acumulaciòn. Sesenta y siete seres humanos, compañeros y compañeras cuyas familias y comunidades lloran. Cada vida irreemplazable. 67 vìctimas màs del despojo global que avanza en Afganistàn, en Nigeria, en Somalia, en Nicaragua y en todas partes porque todas partes es la "globalizaciòn".

Pero, de verdad, no parece tener sentido ni propósito denunciar, enumerar, volver a escribir. ¿Para què?, si asì como seguimos, matan para despojar, hacen leyes y tratados para despojar y encubren todo con propaganda y mentiras para despojar. Cansados de repetir que se trata de un despojo a mano armada, con mentiras y polìticas. Cansados de insistir en que los beneficiarios y autores se encuentran plenamente identificados, no nos queda màs remedio que gritar esta rabia por escrito y dejar constancia de que seguimos entendiendo, seguimos rechazando a todos los asesinos, vengan de donde vengan, seguimos sabiendo que este proyecto de muerte al que sirve el terror, hay que resistirlo y transformarlo por un plan de vida diverso y en Minga.

Pero tambièn anunciamos desde el dolor, que desde la penumbra a la que nos empujan en Colombia, en Honduras, en Perù y en el mundo entero quienes hacen las "verdades" y las noticias con una mano y siembran la muerte con la otra, desde la oscuridad y la invisibilidad que es nuestro lugar en el mundo del capital globalizado, inevitablemente estamos entendiendo, recuperando territorios de imaginarios, cuerpos y geografìas. Estamos relacionándonos de manera que tejemos una agenda colectiva y dejamos de competir para compartir. Estamos encontrando cómo subsistir y satisfacer sin destruir ya que aún del desempleo nos desechan para eliminarnos y estamos tejiendo, aunque no nos anuncien ni nos vean, para que los muertos y el dolor no sean en vano y no vuelvan a ser más.

Pero hoy no escribimos desde la esperanza y la ilusión, sino desde la ira y la exigencia. Hoy reclamamos con firmeza e impaciencia. Esta nota es un llamado que emula la palabra que nos llega desde Honduras: "Nos tienen miedo porque no les tenemos miedo". Nos tienen miedo los intrigantes, los egoístas, los manipuladores, los codiciosos, los insaciables, los que solamente escuchan su vanidad y su arrogancia, los que no saben ni quieren ni pueden tejer en el diálogo las salidas y los caminos. Los que aplastan y cambian las agendas. Los que mandan a matar y los que matan obedeciendo. Los de los largos discursos para satisfacer egos. Los que se quedan con el agua para matarnos de sed y enriquecerse y los que la entregan para ser prácticos. Nos tienen miedo y nos hacen daño, mucho daño, pero no se dan cuenta que le hacen daño a la vida y que la vida misma se está cansando de ellos y de su proyecto de muerte. Esto es asì porque hay una verdad sencilla que se cansò de esperar en silencio: "LA VIDA NO ACUMULA".

Por eso cuando sanamos el territorio para la paz y la vida, lo ocupan a la fuerza. Por eso si decimos paz, nos esperan en un cruce de caminos y nos amarran y nos matan. Por eso, nos persiguen para tratar de borrar la imàgen vergonzosa que ven en el espejo. Por eso nos "vienen a convidar a indefinirnos, nos vienen a convidar a tanta mierda", como dice el cantautor. Por eso resultamos insoportables los que no soportamos màs tanto engaño.

Hoy reclamamos a quienes no se sienten convocados y convocadas que tienen que sumarse para llegar a ese lugar de las Honduras de la dignidad, de las alturas de la sabidurìa. El lugar desde el cual se caen desmoronadas las mentiras y las balas. El lugar de la vida digna en el que una vez que les perdamos el miedo y actuemos en consecuencia con nuestra agenda colectiva y no privada, dejarán de matarnos porque le tendrán que ver la cara a su cobardía, el mayor y más infame de los miedos, el miedo a reconocer que son como nosotras y nosotros cuando no los identifica ni define tener màs y seguir explotando.

No estamos en ese lugar, porque seguimos estando solas y solos en nuestra lucha y compromiso. Estamos con las familias, con la muerte, con la ira y con la claridad. Estamos en el camino y llegaremos cuando no haya tanta autorizada y arrogante indiferencia o complicidad.